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Van Halen y su “prueba de fuego” que parecía un capricho de M&Ms

En la industria musical, el legado de Van Halen y el recién fallecido Eddie Van Halen va más allá de su talento para tocar la guitarra y éxitos populares como “Jump”, “Runnin´ with the devil”, “Panama”, “Eruption”, entre los que prefieras nombrar como favoritos y es que, contrario a lo que pudieran pensar quienes llegaron a tildarlos de excéntricos y caprichosos, la banda iba más allá de solo sexo, drogas y rock and roll.

 

Un poco de historia

Eddie Van Halen, Alex Van Halen y Mark Stone fundaron “Mammoth” en 1972 y para 1978 se unieron David Lee Roth y Michael Anthony, en ese momento cambiaron el nombre de la banda por Van Halen y lanzaron su primer disco homónimo.

Eddie llamaba la atención particularmente por su talento y habilidad como guitarrista, así, Van Halen alcanzó la cima del éxito entre las décadas de los años 70´s y 80´s con grandes espectáculos de luces y sonido en sus conciertos, algo extraordinario en la época.

 

Cláusula Van Halen  

Para la realización de cada show, viajaban con al menos nueve tráilers cargados con equipo especializado con requerimientos específicos como capacidad de voltaje, dimensiones, peso del escenario y más detalles que incluían en un contrato con más de 500 cláusulas con términos legales y técnicos, con un pequeño truco que en realidad era una “prueba de fuego”, para comprobar que el contrato se leía y hacía cumplir al pie de la letra.

Si bien, la banda o su equipo de producción no podían revisar el cumplimiento punto por punto, confiaban en la cláusula 126: “No habrá ningún M&Ms de color café en la zona de backstage, bajo pena de cancelación del concierto y pago total a Van Halen”.

Un buen (o mal) día, el Van Halen World Tour de 1982 llegó a Pueblo, Colorado y David Lee Roth descubrió un M&M café en el tazón de los chocolates. Como leyenda urbana (porque no hay pruebas de su veracidad), se dijo que Lee Roth había destrozado el lugar como un capricho ante el hallazgo del M&M café, sin embargo, años después la banda aclararía que la cláusula era una manera de comprobar que quienes les contrataban, eran capaces de llevar a cabo las instrucciones de precaución y así describe el contrato en su autobiografía:

“Nos movíamos con nueve camiones de 18 ruedas, llenos de equipo, por lugares donde el estándar era de tres camiones como máximo. Y hubo muchos errores técnicos: ya fuera que las vigas no podían soportar el peso, que el suelo se hundiese o que las puertas no eran lo suficientemente grandes como para meter el equipo. Nuestro rider parecía la versión china de la Sección amarilla, por la cantidad de equipo y seres humanos necesarios para que todo saliera bien. Un pequeño ejemplo: ‘Artículo 148: Habrá enchufes de voltaje de 15 amperios a una distancia de 20 pies, de manera uniforme, proporcionando 19 amperios…’. Ese tipo de cosas”.

Así, el legado de Van Halen también aporta una enseñanza práctica entre los organizadores de eventos masivos, cuya responsabilidad es también la seguridad del público y los artistas que de vez en cuanto, revisten los prejuicios entorno a sus personalidades, como excéntricos y muy útiles caprichos.

 

 

 

Escucha música de Van Halen en Mix 80s

Daniela Llamashttps://iheartradio.mx
Contacto: dllamasr@grupoacir.com.mx

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